Todo esto empezó por curiosidad, pero se nos fue un poco de las manos
En 2014 abrimos Cremoso Postres en Moratalla. Una pequeña pastelería familiar donde empezamos haciendo lo que seguimos haciendo hoy, trabajar con buenas materias primas, respetar los tiempos y complicarnos bastante la vida para que algo salga como queremos.
Por aquel entonces todavía no sabíamos que unos años después acabaríamos montando una casa entera alrededor de un panettone… Pero pasó.

Obsesionados
con la
experimentación
Culpa de Milán
En 2017, después de varios viajes a Milán, descubrimos que aquello del panettone tenía bastante más ciencia de la que parecía.
Masa madre, fermentaciones, yemas, mantequilla, harina, fruta, chocolate y sobre todo mucho tiempo.
Por lo que, empezamos a probar. Luego a probar otra vez. Y después otra…
Hasta que dejó de ser una prueba y empezó a convertirse en una obsesión bastante seria.
Nacimiento de La Casa del Panettone
La cosa empezó a correrse…
Primero llegaron los clientes de la zona, después empezaron a venir desde otros puntos de la Región y después desde bastante más lejos.
Así que en 2019 hicimos lo razonable, crear La Casa del Panettone y empezar a enviarlos fuera de Moratalla.
Lo que empezó como una elaboración más dentro de nuestro obrador acabó teniendo esta casa propia.
Y aquí seguimos.
Respetamos la tradición,
obedecerla es otra cosa.
Hay recetas que funcionan demasiado bien como para tocarlas y hay otras que están pidiendo que alguien las líe un poco.
Por eso hacemos panettones que parten de sabores reconocibles y otros que nacen de mezclar, probar y preguntarnos “¿Y si hacemos esto?”
A veces sale mal…
Los que ves en la tienda son los que salieron bastante bien.

Bueno, ya sabes demasiado sobre nosotros

